La calidad de energía es fundamental para garantizar el funcionamiento seguro y eficiente de los sistemas eléctricos y electrónicos; una mala calidad de energía puede dañar equipos eléctricos, Por ejemplo, fluctuaciones de voltaje, armónicas y desequilibrios pueden afectar la vida útil de dispositivos electrónicos y la maquinaria industrial; puede causar interrupciones repentinas en la operación, afectando a los dispositivos mas sensibles como los PLC y su programación, además los equipos que funcionan con una tensión inestable o armónicas pueden consumir más energía y aumentar los costos operativos.